Surrealismo


Desde finales de los años veinte hasta la Segunda Guerra Mundial, la vanguardia más importante es el surrealismo. Este movimiento nace en Francia y es impulsado por André Breton. Los surrealistas investigan sobre la capacidad que tienen las personas para crear cosas inexistentes más allá de lo real. Muestran interés por el subconsciente, por los sueños y por aspectos humanos que no están sometidos a la lógica y a la razón.

Es un movimiento que mezcla objetos, sentimientos y conceptos que la razón mantiene separados. Tiene como consecuencia cierta renovación estilística ya que da entrada a palabras, imágenes visionarias, metáforas... Además, abre el camino a nuevos temas, como el mundo de los sueños y de la imaginación, la atracción por lo misterioso y por los objetos extraños, el gusto por la magia...

Contribuyó a la rehumanización de las vanguardias al insistir en el compromiso social y en la revolución moral. Los surrealistas se caracterizan por tener una actitud de rebeldía.